CAMPANILLA

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domingo, 7 de febrero de 2016

TERMINAMOS EL PROYECTO DE LA CARTA Y EL CARTERO

Ya hemos terminado éste proyecto de la CARTA y el CARTERO. Dónde los niños han aprendido muchísimas cosas. Son esponjas...
Ya saben para qué sirve una carta; dónde echamos las cartas que escribimos (nosotros hemos mandado dos cartas a otros colegios, ahora esperamos respuesta); quién reparte las cartas y cómo es su uniforme; con qué reparten las cartas...y muchas  cosas más.
Muchas gracias a las familias por vuestra colaboración, preparando esos preciosos trabajos con los que hemos elaborado un libro que ha ido viajando por todas las casas y ahora formará parte de nuestra biblioteca de aula.
También dar las gracias al blog: esoslocosbajitosdeinfantil.blogspot.es  por sus fichas que nos han servido de gran ayuda, aunque algunas las hemos adaptado a nuestra aula. y aquí os las dejo para que también las podáis utilizar.
















viernes, 11 de diciembre de 2015

NUESTRA PRIMERA EXPOSICIÓN ORAL. ¡QUÉ MAYORES!

Para comenzar nuestro pequeño proyecto sobre el cartero, la carta y el buzón, nuestros pequeños junto a sus familias han buscado información para hacer un pequeño mural, que en clase han  explicado a sus compañeros.... ¡Madre mía cuántas cosas están aprendiendo! Ya saben dónde hay que meter la carta y qué tiene que ponerle...y muchas cosas más.
Mirar mirar:



















viernes, 20 de noviembre de 2015

CUENTO PARA NIÑOS EL GATO CON CARTAS TORAL


Para ir abriendo boca, aquí pongo algunos cuentos y canciones. ¡Ya os iré contando cosas del proyecto! Un fuerte abrazo a todos











07- Una carta para un cartero 

Esta es la historia de Tomás el cartero: Tomás era cartero, igual que lo había sido su papá, su abuelo y su bisabuelo… y quizá también el papá de su bisabuelo.
Todos los días repartía un montón de cartas, ¡una bolsa llena!
Las personas lo esperaban impacientes y cuando lo veían llegar, le preguntaban:
-Tomás, ¿hay algo para mí?
Y cuando recibían buenas noticias, hasta lo convidaban con caramelos.
Pero a Tomás le gustaba llevarle las cartas a doña Eulalia. Su casa quedaba al final del recorrido, entonces, las suyas eran las últimas que repartía.
Doña Eulalia era una anciana afectuosa que le pedía que se las leyera porque no veía bien.
Y a Tomás le encantaba hacerlo porque se las enviaba un nieto, que era capitán de un barco y siempre estaba ando la vuelta al mundo. Era tan lindo leerlas...
Tomás se imaginaba que era él quien vivía todas esas aventuras y soñaba con países lejanos. Pero lo que Tomás realmente deseaba, no era viajar, sino recibir una carta; aunque fuese una sola, pero con su nombre en el sobre, ¡nunca, en toda su vida, había recibido una! Pero, ¿cómo hacer, si todos sus amigos y parientes vivían cerca?
Cada día se lo veía más abatido y preocupado y la gente comenzó a asustarse cuando lo veía llegar con esa cara triste. Todos le preguntaban alarmados:
-¿Qué pasa, Tomás? ¿Trae malas noticias?
Y como a nadie le gustaba recibir a un cartero con cara triste y, además, querían mucho a Tomás, preguntaron y preguntaran hasta enterarse de qué era lo que lo afligía tanto y luego comentaron:
-¡Qué barbaridad! ¿Vio? Nunca recibió una sola carta... ¡pobre Tomás! con razón estaba tan triste.
Y por fin alguien dijo:
-¿Y por qué no le escribimos nosotros?
Era una gran idea y a todos les gustó. Entonces escribieron a Tomás las cosas que nunca le habían dicho antes; es decir, cuánto lo apreciaban, cómo les gustaba verlo llegar, y le daban las gracias por todo eso.
Al día siguiente, cuando Tomás fue al correo a buscar la correspondencia para repartir, encontró que su cartera estaba más llena y pesada que de costumbre y; ¡¡¡gran sorpresa!!! su nombre y dirección estaba en casi todos los sobres.
Sí, eran para él; por fin su sueño se había hecho realidad.
Estaba tan contento y emocionado, que se puso a leerlas todas. Una por una. Y a contestarlas todas y... leyéndolas y contestándolas, se le hizo tan tarde que cuando terminó de hacer el reparto ya era de noche. Pero nadie se enojó y otra vez volvió a ser un cartero alegre y feliz.

BARTHE, Raquel Marta.